Resumen de la cita virtual sobre «Hijos de la fábula»

Estuvimos poquitos, así que, seré breve sin que sirva de precedente 🙂

A Valen no le ha entusiasmado, no le ha enganchado, estaba leyendo otras cosas y no acababa de meterse en esta historia.

El punto de partida está bien, con dos etarras colgados intentando unirse a la organización sin conseguirlo, le gusta, pero es claustrofóbico: solo muestra su punto de vista. Hubiera sido más interesante ver varias historias paralelas, la perspectiva desde otro lado: el de Karmele, saber qué pasa en el pueblo, o con los franceses que los acogen.

La historia no despega del todo o despega tarde. La resulta un poco lento todo. Si le hubiera dado más vidilla, hubiera resultado más atractivo para el lector.

Valen reconoce que no le ha dado continuidad a la lectura porque no le ha entusiasmado.

Yo estoy de acuerdo en que en algún momento se me ha hecho pesada, pero lo he remontado después. La gracia que tiene es el enfoque, que se aborde un tema dramático desde la ironía, alejando la parte más dura de esta historia.

Conchi no cree que sea la obra de más calidad de las suyas. Es curiosa su parte irónica. Le ha gustado la incapacidad de ajustarse a la realidad de los personajes, que están en su propia realidad. Eso lo ha vivido mucha gente en el País Vasco. Hay partes que sí que le han gustado, pero se le ha quedado un poco pobre.

Son incapaces de volver a la realidad, me parece a mí, incluso cuando ya el grupo terrorista desaparece.

Se quedan en tierra de nadie. Uno de ellos tiene la familia y el otro ni eso (Conchi)

A Manu le ha gustado. sobre todo porque tiene humor. El vivió en el País Vasco en aquella época y tiene recuerdos duros. Le costó leer Patria, pero lo hizo y le gustó. Esta lectura le confirma que Aramburu conoce bien el ambiente de aquella época. Habla de los chavales, de los sueños de la gente joven para llevarlos a la novela muy bien, También los escenarios están bien trabajados. El desenlace está muy bien: una mujer les lleva a la realidad, les pone los pies en el suelo. Le gusta como escribe Aramburu y la forma de ir al grano. A los personajes los entiende bastante bien, también los que no son los protagonistas y el terrorismo es un tema que no debe olvidarse, piensa él.

Mª José se lo ha pasado muy bien, se ha reído mucho, no va a olvidar el gallinero en años. Para ella tiene mucha retranca, es una sátira terrorífica. Se lo ha pasado muy bien aunque tiene un poso amargo. Esos gudaris con la escopeta de escoba… Ha sido un interludio entre los dramones leídos.

Los protagonistas hacen un contraste bueno. Se lee muy bien y rápido.

Manu recuerda los nombre que les pone Txalupa, lo que se ríe de ellos. Destaca la mezcla de drama y humor.

No da puntadas sin hilo: dejar la lucha armada y apostar por la política (yo)

Conchi comenta que hay crítica muy fuerte de cómo se reciben los españoles en Francia. Cómo se aborda la inmigración.

Hay momentos de Gila: cuando roban la chocolatina al niño, la miel, los cambios de acera, hay mezcla de risa y ternura. La pena que dan, la amistad, la lealtad, son bonitas.

Los personajes son bastante incapaces de querer, pero entre ellos hay respeto y cariño (Conchi). Parecen hermanos, se quieren, son considerados entre ellos (M. José). Por ejemplo, cuando se mojan los pies.

Cuando eligen la ikurriña del calendario, la fundación del nuevo grupo terrorista… El autor se rie de los símbolos por los que se llega a matar. Es todo tan absurdo… y ahí es donde entra la ironía. ¿Por esto se está matando? (conchi). En eso es demoledor Aramburu (yo).

Los granjeros franceses son muy desagrables, fríos, distantes, no son una cultura cercana, no tienen nada que ver (Conchi).

María Cristina pone un punto amable con su locura, le da alegría a la historia. Es muy generosa (Manu) y enamoradiza y es una sobreviviente que se agarra a ellos (Conchi). Es un espíritu libre que se aleja de la familia porque la tenía ahogada. La otra cara sería su hermana que tampoco no es feliz.

La visión de las mujeres desde la perspectiva de Asier es un poco machista (yo). Manu piensa que es cultural vasco: las sociedades gastronómicas son masculinas, etc. El contraste entre ellos también coincide en esto: la familia, la fe (Manu)

Karmele es la tipica amatxu vasca, una mujer con los pies en la tierra. Se trata de una sociedad matriarcal (Manu). Lo mejor es la forma de ligárselo (MJ)

Hablamos de la cursiva del condicional, que en Cantabria también se utiliza.

A mí me gusta su manera de escribir, es escueta, va al grano, escribe de manera concisa. Refleja la forma de hablar, el ritmo oral está muy bien introducido en la novela (Conchi)

Otra protagonista es la lluvia (Manu). Se mojan, se calan y ese ambiente angustioso contribuye a genera malestar: no tienen comida ni ropa de abrigo.

Recordamos episodios muy divertidos: el tiro en casa de Txalupa, cuando recogen ciruelas, cuando se ríe de los lemas.

Le recordaba a Conchi a la peli Fe de etarras. Es algo parecido. Están en un piso franco para actuar en Madrid. También es una comedia.

Manu dice que cree que también hay una obra de teatro.

Valen que el tema da para ello.

Yo recuerdo que no se olvidan las barbaridades. El autor se moja en hablar de ellas aunque los protagonistas encuentran una justificación (Valen). Reírte de esas personas es una buena manera de ponerlos en su sitio.

El secuestro de la gallina es muy divertido (MJ).

Cuando vuelven a San Sebastián y las calles del casco están para pinchos, ellos cortociruitan. Se encuentran en una ciudad diferente como otro planeta (Conchi).

Hablamos de la colaboración con la cátedra UC-INCIBE de Nuevos Retos en Ciberseguridad y de la próxima novela. También comentamos lecturas del verano. Vuelven a salir títulos como Un caballero en Moscú, de Amor Towles. A Conchi le ha gustado mucho y nos planteamos leerla en el club.

Otros libros leídos son Los aerostatos de Amélie Nothcomb, La vegetariana de Han Kang , último Nobel de Literatura, que dice Conchi que es rara, muy potente. Algún capítulo es poesía. La historia no tiene desperdicio y ella se ha quedado impactada. Igual también lo contemplamos para el club.

Hablamos de que los asiáticos, muy líricos, muy poéticos. Tienen otra visión de las cosas, te recolocas tú. A Manu le pasa con su hijo que está trabajando en Pekín, estamos lejos y desinformados. Son mundos muy distintos, culturas que no se parecen. También Korea. Conchi nos cuenta que hacen una tele estéticamente muy evolucionada, con planteamientos interesantes. Asegura que van 20 años por delante de nosotros. Tienen una mezcla de modernidad y tradición.

Charlamos sobre los premios nobeles de literatura, de lo que enriquece la lectura en conjunto, de nuestra afición lectora, de nuestros proyectos… y así se nos va la tarde :).

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