«Hijos de la fábula» de Fernando Aramburu

Que no estamos muertos, no. Tampoco de parranda, la verdad 🙂

Ha costado más de lo previsto volver después del verano por acumulación de tareas. Pero retomamos el club con las mismas ganas y, espero, nuevas y estimulantes lecturas; con nuevos proyectos y colaboraciones que nos ilusionan. De estas hablaremos en una próxima entrada.

Para empezar, una sorprendente novela de Fernando Aramburu, que, sin apartarse de uno de los temas centrales de su obra, el terrorismo etarra y el conflicto social que generó, nos descubre una voz mucho más divertida y una ironía recalcitrante, que convierten el libro en una lectura fácil, amena y entretenida.

El autor

Este todoterreno de la literatura, que le hace al relato corto, a la poesía o a la novela con la misma solvencia, es un narrador convincente: transmite emociones, dibuja escenarios y sobre todo, diseña personajes humanos y creíbles que transitan por las historias con naturalidad.

La misma que despliega en su forma de escribir, directa y al grano, que con descripciones sucintas y diálogos escuetos, aporta todo lo que se necesita saber para conocer a los protagonistas, para hacernos reflexionar una y otra vez sobre lo que está pasando.

La obra

Sí, hay burla y hay mordacidad en la novela, pero también, mucha ternura. Y en mi opinión, en esta mezcla entre lo absurdo de la convicción ideológica extrema y la humanidad de estos aspirantes a terroristas, está el acierto del libro.

En ningún momento se olvida a los asesinos, ni la crueldad con que se abordaba la «lucha armada», ni la frialdad de los sicarios, ni la vacuidad de sus mensajes, pero se humaniza su visión desde la sátira.

Y esa presentación de unos malos ridículos, débiles, que dan más pena que otra cosa, hace mucho más llevadero el relato ¿no os parece?.

Contexto y tramas

A nuestros protagonistas les pilla esperando adiestramiento de la banda, el anuncio del cese definitivo de la actividad terrorista de ETA, el 20 de octubre de 2011.

Están perdidos en mitad de la nada, en una granja cerca de Albi, un pueblo a pocos metros de Toulouse, aislados, acogidos por dos granjeros comunistas, simpatizantes de la causa terrorista.

La novela se convierte en una suerte de roadmovie cuando deciden desplazarse al País Vasco, a San Sebastián primero, al pueblo de Joseba después, haciendo escala en Zaragoza.

La trama principal nos presenta a los dos muchachos empeñados en seguir luchando por «liberar Euskalherría» en régimen de supervivencia, sin recursos económicos, sin información, consigo mismos como único apoyo. Conocemos por el camino la triste vida del granjero Fabien y su mujer Guillemette; la historia de amor de Joseba, la nada cariñosa familia de Asier, la escapada de María Cristina… todas ellas tramas secundarias de la obra.

Temas y personajes

Además de hacer una fotografía de lo delirante, lo irracional y demencial que hay detrás del fanatismo ideológico y del terrorismo, la novela es una historia de amistad. De cómo se va construyendo un vínculo entre estos dos hombres rudos y artificialmente endurecidos que solo se tienen el uno al otro.

También subyace durante todo el relato la referencia a la familia, a las relaciones entre padres e hijos, así como a las relaciones de pareja.

Y se hace referencia a la soledad, la incomunicación o el suicidio.

Asier es el que asume el rol de jefe, el que impone disciplina para mantener el nivel de exigencia, quien organiza las actividades diarias y las «maniobras». Es el más fanático, pero quien tiene menos que perder también.

Joseba es más débil porque está más ligado al mundo real. Tiene una novia embarazada a la que quiere llamar, más necesidad de comer con regularidad y es más relajado en general.

Sin embargo, el uno no existiría sin el otro. Se complementan en su diferencia y eso da coherencia a ambos personajes.

María Cristina aporta la locura, pero también la alegría al conjunto de actores del drama.

Mientras los granjeros, son la imagen de la desolación y el abandono.

El jueves comentamos el libro en directo en nuestra cita virtual del mes.

¡Nos vemos en Teams!

 

 

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