«Black, black, black» de Marta Sanz

Marta Sanz era una de esas escritoras que tenía en cartera para Novelerías hace tiempo, 

Laura es una ferviente seguidora de ella y ya en alguna ocasión nos había sugerido alguno de sus títulos, pero no cuadraba por una razón u otra.  

El hecho de que Carmen, mi amiga, bibliotecaria y moderadora de club de lectura también, me recomendara el tercer libro de una trilogía, ha sido el desencadenante de la incorporación de la autora a este, nuestro (y vuestro) rincón de novelas.

No podíamos empezar por el tercero (a pesar de que el título resultara muy sugerente :), así que, una vez descubierto que el primero estaba en e-Biblio y en otras bibliotecas del sistema, todo ha ido rodado.

La autora

Escritora versátil, con una amplia trayectoria a sus espaldas y premios de prestigio, yo diría que una narradora sin prejuicios ni complejos y un estilo singular, propio con la que no descarto haberme cruzado por la Facultad. Seguro que hemos compartido profesores jejeje.

Qué bueno que haya autoras con tanto talento en nuestra literatura, qué bueno descubrirlas poco a poco.

El libro

Reconozco que una de las razones que me llevaron a proponer esta obra fue que se enfocara la acción desde tres voces narrativas diferentes que rompen con lo que, en principio se espera de una novela negra al uso. Y este hecho ha resultado, en mi opinión, lo mejor de la novela.

Me ha pasado un poco lo que decía Felipe, que si llega a narrarlo solo Zarco, me hubiera rajado por el camino jajajaja.

Y es que una vez pasada la primera parte, la cosa mejora y mucho, especialmente en el segundo black , que contiene magníficas descripciones y una intensidad que va en aumento y refuerza el interés por seguir avanzando en la lectura.

Esas distintas visiones de las historias y cómo Marta Sanz juega con el lector, abriendo y cerrando puertas, hacen del libro una experiencia interesante y entretenida.

Contexto y tramas

Sin referencias cronológicas concretas, no cabe duda de que nos situamos en un momento actual, en algún lugar del centro de Madrid, en un barrio castizo de moda.

La trama principal nos presenta el asesinato de Cristina Esquivel de cuya investigación se encarga Zarco a petición de los padres de la difunta. A partir de esta historia se nos van cruzando por la escalera del inmueble sus vecinos y posibles asesinos que arrastran sus propios traumas y constituyen las tramas secundarias de la obra, junto a la propia circunstancia vital del investigador y su antigua esposa.

Personajes y temas

Lo cierto es que el personaje de Arturo Zarco me ha resultado especialmente desagradable, antipático y vacuo. En eso coincido con Felipe, que no ha podido con la novela gracias a él. A mí se me escapa la relación que mantiene con Paula y da toda la grima su interés por los adolescentes, que roza la pederastia. Supongo que este detective que además no averigua nada, es la excusa para dotar a Paula de todas las virtudes que un investigador debe tener.

Pero tampoco ella resulta un personaje atractivo, en mi opinión. Su dependencia y obsesión por este marido homosexual con el que mantiene una relación de amor-odio de la que no puede prescindir, me da toda la pereza, la verdad.

Pensándolo bien, pocos protagonistas se presentan atractivos al lector.

Es difícil empatizar con Leo, la vecina cotilla, con Claudia la escritora risueña, con Olmo el  protanoico objeto de deseo de Zarco, con el bruto de Clemente, o con el marido marroquí de la asesinada…

El personaje más interesante es Luz, con una vida interior y una imaginación desbordante que vuelca sus frustraciones de manera magistral a través de la escritura.

Los temas son muchos y dan para hablar largo y tendido en nuestra cita virtual: amor, deseo, violencia, intereses económicos versus ética profesional, familia…

Lo hablaremos esta misma tarde, no os perdáis el resumen…

 

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