Resumen de la cita virtual sobre «Black, black, black» de Marta Sanz

La opinión general fue bastante negativa de esta lectura y para colmo de males se me rebelaron las tecnologías, así que, no pude grabar el encuentro y por tanto, no hay imágenes del mismo.

Estuvimos pocas, aunque algunos de nuestros compañeros nos dejaron después sus comentarios.

Manu, que no podía venir, comentó que le hubiera gustado asistir porque le parecía que «el libro de las tres BLACK tiene su enjundia y originalidad dentro de la novela negra en la manera de narrarlo, lo que puede dar origen a un cierto y enriquecedor debate».

Valen, que mandó su comentario, pero no pudo estar, nos dijo que no siempre le resultó fácil la lectura porque en muchas ocasiones se entremezclaba lo que le explicaba a Zarco a Paula con lo que realmente pasaba. 

Además, el hecho de que algunas de los fragmentos de la historia fuesen inventados por Paula y no hubieran ocurrido realmente tampoco le ayudó a entender muy bien el hilo argumental.

Los personajes no le han entusiasmado en el sentido de que ninguno de ellos tenía una personalidad desbordante y que el protagonismo ha estado muy repartido

En definitiva, el libro le ha resultado meramente entretenido pero no le ha entusiasmado.

En general el libro no ha gustado, incluso tras darle una segunda oportunidad (M. José).

Aunque la estructura resulta interesante en algunos momentos (Laura, Fres y yo), la trama, los personajes y el estilo, no nos han entusiasmado a nadie.

La autora abusa del uso de sinónimos y de descripciones recargadas, lo que hace la lectura pesada y poco enriquecedora (M. José)

Muchos personajes resultan desagradables, poco creíbles, y es difícil empatizar con ellos; relaciones tóxicas, ambientes sórdidos, amargura… A Conchi le resultan casposos.

A Laura le cuesta encasillarla en el género de novela negra, no cumple con las características típicas del género. La trama «oscura» es un pretexto y no el eje central de la historia. Le parece un poco artificioso todo, más un ejercicio de literatura que una novela en sí.

Aunque es Paula la que resuelve la trama, tampoco resulta simpática. no tiene el encanto de otros detectives literarios (Conchi).

Básicamente la novela se ha leído por disciplina y compromiso con el club, no por interés genuino que haya suscitado (Conchi, M. José)

Fres le hubiera cambiado el título a Bla, bla, bla. L3 parece una novela pretenciosa y también tramposa: parece que va a pasar algo, genera tensiones que no llevan a nada. Le ha parecido muy aburrida, se ha saltado pasajes del diario, se ha perdido en ocasiones, los personajes no dan pena.

A M. José le ha gustado el ingeniero de Minas, a Fres uno de los marroquíes, aunque no le gusta que la autora escriba como hablan los personajes que aparecen del norte de África, tampoco las cosas tan gays de Zarco.

Es una novela que se lee bien, pero no una buena novela y piensa que la autora no contextualiza nada,

Hablamos del móvil del crimen, que también se desdibuja.

Laura cree poder ver una segunda lectura: la casa como metáfora de la sociedad: a un lado los pequeño burgueses, a otro lado, los emigrantes.

A ella le gusta como escribe Marta Sanz, aunque reconoce que es un poco pomposa escribiendo y le falta como proximidad. Parece que hace ejercicios de estilo. Es fría y distante.

A veces acertamos con nuestra elección(últimamente poco, poco, la verdad) y otras no.

Acabamos, como siempre hablando de próximas lecturas 🙂

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