«Carta blanca» de Jordi Lafebre

Acabamos el curso escolar con un cómic exquisito al que me había enganchado tiempo atrás.

A modo de respiro, de homenaje, de regalo fin de temporada.

Estuvimos de acuerdo en que se trata de una bonita historia magníficamente dibujada y para celebrarlo nos reunimos a hablar de este y de otros libros en un lugar muuuuuy agradable (todo un descubrimiento también).

Echamos de menos a algunos miembros fieles de nuestro club, pero esperamos recuperarlos ahora, después del verano.

El autor 

Solo o en compañía de otros, todo lo que hace este hombre, es bueno. Tiene una enorme capacidad de transmitir emociones a través de sus historias y sobre todo, de la expresividad de sus personajes dibujados. Los gestos, las miradas, las posturas de los protagonistas, sus movimientos… te llevan al lugar exacto al que Lafebre quiere llevar al lector.

Es uno de los autores más interesantes del panorama del cómic europeo ahora mismo.

La obra

Presenta una estructura narrativa singular: cada capítulo retrocede en el tiempo respecto al anterior, de modo que el lector avanza hacia el pasado, descubriendo cómo se forjaron los lazos entre los protagonistas y las circunstancias que les impidieron estar juntos. El último capítulo, compuesto por viñetas mudas, muestra el primer encuentro de ambos, cerrando así el círculo de la historia.

Contexto y tramas

La acción transcurre en una ciudad de provincias, que se transforma a lo largo de casi cuatro décadas. El marco temporal abarca desde los años 80 hasta la actualidad y la narración juega con ese paso del tiempo, mostrando cómo la ciudad y los personajes evolucionan a lo largo de los años.

Esto dota a la obra de una agradable mezcla entre realidad y nostalgia, que resulta muy verosímil.

La trama principal gira en torno a la relación de amor entre Ana y Zeno,  que se aman de manera intensa pero que, por circunstancias vitales, permanecen separados durante la mayor parte de sus vidas.

Ana es una mujer comprometida con su ciudad, que llega a ser alcaldesa, mientras que Zeno es un científico aventurero, dedicado a observar el mundo desde la cubierta de un barco. Su amor es imposible, pero también eterno: la historia comienza con su reencuentro tras casi cuarenta años, y a partir de ahí retrocede en el tiempo, mostrando los momentos clave de sus vidas y de su relación.

Las tramas secundarias se centran en la vida personal de cada protagonista: la carrera política y familiar de Ana, y la trayectoria científica y aventurera de Zeno. Además, la obra aborda las relaciones con otros personajes, como la familia de Ana y los compañeros de Zeno, que aportan matices y profundidad al relato.

Temas y personajes

Carta Blanca explora temas universales como el amor, el paso del tiempo, la libertad, la aceptación y la importancia de perseguir los propios sueños. La obra evita los clichés del amor romántico tradicional y opta por un romanticismo sencillo, adulto y lleno de ternura, que se mantiene vivo a pesar de la distancia y el tiempo.

También aborda temas dolorosos, como la infidelidad y las mentiras, mostrando las consecuencias morales y emocionales de las decisiones de los personajes.

Ana se nos presenta como una mujer fuerte, sensible y responsable, que renuncia al amor de su vida para formar una familia y dedicarse a la política.

Zeno es un aventurero libre y apasionado por el conocimiento, incapaz de llevar una vida familiar estable.

El personaje del marido resulta controvertido. Sabe de la existencia de ese amor entre los protagonistas, pero está dispuesto a dejarlo pasar mientras Ana permanezca a su lado.

En definitiva, una obra muy recomendable, que deja en nuestra memoria imágenes difíciles de olvidar y un agradable sabor de boca.

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