«Un caballero en Moscú» de Amor Towles

Recomendada por algunas noveleras y avalada por una lectura anterior del autor, nos adentramos en el Metropol de la mano del conde Rostov y lo cierto es que, lo hemos pasado muy bien siguiendo sus pasos por las habitaciones del hotel, asomándonos a sus recuerdos, conociéndolo, a él y a sus amigos.

El autor

Towles escribe como si no le costara, con elegancia y humor, con la facilidad del que sabe lo qué quiere contar y cómo hacerlo. Explorando en el interior de los personajes, manejando a la perfección la ironía y una documentación precisa, pero no apabullante.

Cuando leo sus obras, tengo la sensación de que escribiendo, este hombre se lo pasa bien. Y me contagio de ese buen rollo y me atrapan sus historias, así que, no me extraña nada que se haya convertido en uno de los autores norteamericanos del momento.

La obra

La reclusión del conde Rostov tras la llegada de los bolcheviques al poder, convierte el hotel Metropol de Moscú en un microcosmos en el que se refleja la situación social y política de una Rusa convulsa.

Lo que podía haberse abordado desde la amargura, se convierte en un alegato a favor de la capacidad del hombre para superar la adversidad a través de la amistad.

Contexto geográfico y cronológico

Aunque la novela transcurre en su mayor parte en el interior del hotel Metropol de Moscú, ciudad por cuyas calles nos movemos desde la mente del protagonista, también viajamos con él a Villa Holganza, la casa familiar en Nizhni Nóvgorod, o a San Petersburgo, donde transcurrió la niñez y parte de la juventud del conde.

La acción transcurre entre 1922, año en que confinan a Aleksandr hasta 1954, cuando vuelve a Villa Holganza.

Tramas

La trama principal presenta la vida del conde Rostov recluido en el hotel Metropol a lo largo de tres décadas que coinciden con uno de los periodos más turbulentos de la historia de Rusia. Sus rutinas, encuentros y amigos van a ir abriendo las diferentes tramas secundarias:

  • La amistad con Nina, la niña que le descubre los rincones del Metropol.
  • La relación con Anna, la esbelta actriz que se reinventa a sí misma.
  • La camaradería con Ósip, con quien profundiza en la cultura occidental.
  • La adopción de Sofía y su evolución en el papel de padre.

Temas y personajes

La novela supone una inmersión en la cultura rusa, una reflexión sobre la identidad del país a través del tiempo, sus contradicciones y complejidades, lo cual nos lleva a revisar algunos de los grandes clásicos de la literatura o el arte.

También sobre los cambios políticos y sociales de la época.

Además, es un canto al valor de las cosas pequeñas, cotidianas. Se puede resistir una vida de confinamiento y encierro si se disfruta de la gente, de una buena comida, de la lectura o la música.

La amistad es el punto de partida sobre el que el conde construye su propio mundo dentro del hotel, su base de resistencia e incluye tanto a amigos de toda la vida, como los que se van incorporando a medida que avanza el libro.

Son las relaciones personales humanas las que realmente constituyen el entramado de la novela, que evolucionan y van moldeando a los personajes.

Entre estos, hay que destacar, claro, al conde, un erudito, educado y sofisticado noble, con sentido del humor y buen corazón, con el que es fácil empatizar desde el principio.

Nina Kulikova es una niña lista que forja una verdadera y profunda amistad con el conde. Acaba convirtiéndose en una joven valiente a la que su relación con Rostov le permite salvar a su hija.

Anna Urbanová, la actriz, se presenta como una mujer caprichosa y arbitraria en principio, pero luego se va acercando al conde. Yo no acabo de pillar mucho el carácter de este personaje, la verdad. Creo que me resulta tan insufrible en el comienzo, que no acabo de salvarla al final jajaja.

Mishka, el viejo amigo del conde pone el punto de amargura a la novela. Es un perdedor de libro.

El chef, Emile y Andréi, el maître del restaurante del hotel, constituyen junto al conde una especie de sociedad gastronómica basada en el respeto que acaba en sincera amistad.

Ósip nos permite asomarnos al cine americano de posguerra y de paso a toda la cultura de Occidente que se compara inevitablemente con la rusa.

Sofía, recuerda a su madre de niña y se convierte en una joven sensata con la que el conde ejerce de padre y protector mostrando toda su capacidad de afecto.

¿Alguien ha visto la seríe?

¿Me dejo algo?

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