Resumen cita virtual sobre «Canto yo y la montaña baila»

Esta vez estuvimos un número muy reducido de noveleras y Manu 😊.

Jónatan tampoco pudo acudir, pero nos dejó su opinión:

“La primera mitad, y sobre todo cuando quienes «hablan» no son seres humanos, me ha parecido una maravilla de la literatura, potente, rica y sorprendente. Pero llegada la segunda mitad, los elementos (la Naturaleza) desaparecen de la escena y nos quedamos con un correcto relato de personas cuyos caminos a veces se separan y otras se cruzan”.

Yoli descubrió a la autora a través de Fres que le recomendó Te di ojos y miraste las tinieblas y los dos libros le han gustado mucho.

Cree que esta novela tiene más trama de lo que ella pensaba en principio y que la autora hace mucha belleza con las palabras y las imágenes. Hace una obra de arte con palabras. Le gusta la vuelta a la narrativa neorural. Ella recurre al espacio de la naturaleza y a la relación simbiótica naturaleza-hombre, el telurismo. Le encanta cómo deambula entre lo fantástico y lo real de forma verosímil y poética. Hay fantasmas, espectros, recuerdos… Escribe muy bien y hay mucha belleza en las descripciones, sin evitar la dureza.

Es una escritora interesante, joven y artista.

A mí también me ha gustado mucho cómo escribe, pero en mi opinión le falla la estructura.

Fres es una rendida admiradora de esta mujer desde que leyó Te di ojos…

Es especial. Nos recuerda que es licenciada en Bellas Artes, que es poeta y ha estado fuera: tiene mundo. Está influenciada por García Márquez y el realismo mágico de Cien años de soledad. Hace de la montaña, de la naturaleza, la protagonista. Es una literatura muy orgánica.

El primer párrafo es brutal. Todo el primer capítulo es magnífico, es un relato en sí mismo (yo).

Cuando ella va a un pueblo se imagina lo que puede poblar ese paisaje Los pueblos tienen capas y le gusta recrear lo que los humanos construimos cuando visitamos un paisaje, lo real y lo imaginado (Fres)

Hace de la montaña todo y aprovecha el lenguaje poético para hablar de cosas muy importantes: la soledad, la muerte, la vida, el horror, el amor, la familia (sigue diciendo Fres).

En el paisaje se condensa todo lo que te puede pasar en la vida. Lo bueno y lo malo.

La historia está bien hilada para ella. Para mí hay personajes que no tienen cabida, los poemas me descuadran un poco también. Al final mete demasiadas cosas.

Para Manu es una novela especial. Busca poesía y naturaleza, mezcla mucho: mitos, historias humanas, ficticias y animales, pero él se pierde un poco en este tipo de obras. Buscaba alguna trama, algún desenlace. Hay muchas historias, descripciones de naturaleza muy bellas, pero hay historias de guerra civil, exilio, lucha de supervivencia. En el final parece echar en falta el pueblo después de una experiencia urbana, hay nostalgia de volver al pueblo. Él cree que se ha perdido un poco en lo que pretendía buscar.

  1. José cuando empezó no sabía quién estaba hablando en el primer capítulo. Lo ha leído dos veces.

Le parece casi un libro de poemas, le ha gustado. Duda si esa manera de escribir es mérito de ella o de Concha Cardeñoso, porque el capítulo escrito en castellano es el que a ella menos le ha gustado: El hermanito de todos. Sin embargo, a Yoli le gusta mucho. Yo creo que el tono y la manera de escribir es de la autora, aunque también pienso que la traductora es excepcional.

A M. José el capítulo que más le ha gustado es el del nacimiento de los Pirineos, de la montaña. Es original.

Para ella ha sido un descubrimiento y eso que no es nada telúrica, está más bien pegada al suelo. La parte esotérica no le gusta. Le ha parecido agradable de leer, hay un componente de fondo, una onda de bondad manifiesta. Pero yo creo que describe gente real con luces y sombras. Como Domènech, que tiene dos caras. Es una cosa típica de gente de pueblo (piensa M. José).

Está muy bien escrito: vas paseando por el libro como en una ola, todo es mullido, a pesar de que la parte telúrica no le gusta.

Cree, como Jónatan, que los mejores capítulos son los de los personajes no humanos. Donde más bonito y poético es todo.

Sin embargo, la historia de Oriol está encajonada a la fuerza. Yo estoy de acuerdo.

No se sabe nada de él, es un personaje raro.

A mí me gusta porque la historia de su encuentro con Mía es bonita: son como dos perdedores que se descubren, aunque creo que está metido tarde, no sabemos nada de él.

Para M. José la historia de las dos mujeres que vuelven es una de diversidad metida a cañón, demasiado a la fuerza. Son muy pocas páginas para desperdigarse en demasiados personajes.

Cristina sería uno de esos personajes que vuelven.

Coincidimos en que los protagonistas no humanos están muy bien. Yoli recuerda al corzo y comenta que todos podrían ser relatos independientes. No hace falta que haya continuidad. Yo estoy de acuerdo.

En general está bien hilada, excepto al final con algunas historias metidas con calzador.

Es la historia de una familia en un contexto: la montaña, el bosque, el rio. La naturaleza en general, el agua, la luz, el sol, los elementos. No solo la tierra, sino también los seres vivos (yo).

La naturaleza se renueva y la montaña ve pasar la vida y permanece (Yoli). Es el personaje principal.

Las setas están muy humanizadas, pero su capítulo es bonito (MJ).

Hay una referencia a dar luz, dar vida: el parto, el nacimiento de las montañas (Yoli) con el dolor del apretón, del nacer, del crujir.

Los dibujos le gustan a M. José. Esa parte de los objetos, los dibujos etc. es muy poética (Yoli)

Lo que más ha escrito Irene Solà son poemas. Solo tiene tres novelas. Además de las dos mencionadas: Los diques. No nos ponemos de acuerdo en el orden de publicación, pero es que es diferente la publicación en catalán que en castellano. En castellano el orden ha sido Canto yo… (2019), Los diques (2021), y Te di ojos… (2023)

Fres nos habla de Temporada de huracanes de Fernanda Melchor, que esta autora recomienda.

También nos cuenta que El señor de los anillos es una de sus obras preferidas.

Y en cuanto a las referencias de García Márquez, pensamos que no en la forma de escribir. Ella utiliza frases más cortas, más concreción.

Fres se ha dejado llevar por la novela: los personajes se parecen a los de Te di ojos… La estructura es parecida. Los paisajes configuran a las personas. Vivir en un sitio, te marca.

Es interesante hacer de un territorio el protagonista, hacerle vivir: un territorio protector vengativo, de vida, redentor a veces. Ella no ha salido de ahí le ha parecido todo bien, no ha salido del bucle, se deja llevar por las palabras.

A M. José la montaña le resulta agobiante. Es una vida dura; para desconectar, bien, para un finde sí, pero como hábitat no.

Yo creo que no siempre es bueno lo que presenta de la montaña. No es solo un territorio idílico. Es el lugar que les ha tocado. Todo lo bueno y también todo lo terrible, lo brutal de lo natural. En el primer capítulo a Domènech le parte un rayo.

También es cruel (MJ) y se refleja en la novela.

La montaña también expulsa.

  1. José cree que la montaña no permite disquisiciones poéticas, pero ella lo logra (Yoli)

Manu también opina que el paisaje influye en los caracteres de las personas. La gente que está junto al mar tiene un carácter más abierto, más receptivo. El intercambio de civilizaciones viene favorecido por el mar. En la parte de montaña las personas son más cerradas, están más a la defensiva. La orografía puede influir en los caracteres de las personas porque están más aislados.

Yoli también cree que la orografía aísla.

  1. José nos recuerda el capítulo del turista. Al principio todo es muy pintoresco, llega con la mirada de ciudad a dar un paseo y todo es muy bonito, pero se le va torciendo el gesto a medida que le van cerrando puertas.

Ella no quiere vender la vida en el campo (Fres) desarrolla una historia en un ambiente que conoce. Mete a los personajes en ese entorno natural y ya está. Ahí le encajan todas las piezas (Yoli).

El escenario en que se desarrolla una novela marca, determina y alrededor de ese paisaje se han construido un a serie de mitos, leyendas y una forma de relacionarse (Fres).

Remite a la novela Gente independiente del Premio nobel islandés Halldór Laxness: muy orgánico, pegado a la tierra.

El primer capítulo de Te di ojos…, huele. Mezcla también lo real y lo imaginario. Es densa, se pierde una en el tiempo (Yoli).

A Fres le parece muy simbólico que los restos de la Guerra civil permanezcan sin que nadie los coja. Todo se queda ahí. La zona recibió y vio pasar personas durante ese periodo. Va dejando píldoras muy pensadas (yo) y muy documentadas (Fres).

La autora también recomienda mucho a Cristina Morales, que ha escrito Lectura fácil, novela que a Yoli le fascinó por novedosa. Es una historia dura. Otras suyas son: El nervio óptico sobre el arte, Últimas tardes con Teresa de Jesús.

  1. José nos recomienda Todas las familias felices de Hervé Letelier. El primer capítulo la dejó con la boca abierta. Le ha gustado mucho, es muy epatante.

Comenta también MJ que le han recomendado a Ian McEwan, pero no le está gustando.

Manu está leyendo un libro de Cristina López Barrio: La tierra bajo tus pies que ha venido a una cata literaria en el Hotel Real: Wine & Books. sobre las Misiones pedagógicas (también aparecían en nuestra lectura anterior.

Hablamos de ir un día a la Bibliodega que organiza Gil en colaboración con el Aula de letras de la UC y comentamos que estamos leyendo novelas de muchas mujeres y nos gusta descubrir gente joven en todas las facetas artísticas.

 

 

 

 

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