
El autor
Tenía ganas de leer algo de Coe. Me había encontrado con muy buenas críticas de su obra, de la que se destaca siempre, por un lado, un buen manejo de la ironía y, por otro, una gran capacidad de narrar los acontecimientos históricos más importantes de los dos últimos siglos en Gran Bretaña, desde la perspectiva vital de personas normales y corrientes.
Diría que estoy bastante de acuerdo con esas reseñas ¿Vosotros también?
Bournville
A Coe le gusta escribir sobre los ingleses y además hacerlo en series de varios volúmenes.
En la nota final de la novela, (que no tiene desperdicio) nos advierte de que aunque Bournville se puede leer por sí sola, forma parte de unos cuantos libros suyos “vagamente conectados entre sí que llevo escribiendo ya varios años bajo el título de Inquietud (Expo 58, La lluvia antes de caer y El señor Wilder y yo).
Parece que además, tiene la intención de incluir algún otro título en la serie.
Contexto y tramas
Aunque se sale de vez en cuando, el marco geográfico en el que transcurre la acción de la novela es Bournville, suburbio de Birmingham creado por la familia Cadbury, de tradición cuáquera, para alojar a los trabajadores de su fábrica de chocolate, con una vocación bastante paternalista. Es la fábrica la que organiza el espacio, los tiempos y hasta el paisaje olfativo —las calles “huelen ligeramente a chocolate”— y constituye el centro simbólico del mundo de Mary y su familia.
A lo largo de las décadas, Coe muestra cómo ese enclave, inicialmente tranquilo y casi autosuficiente, va siendo absorbido por la expansión urbana y por las lógicas del capitalismo tardío, incluida la conversión parcial de la fábrica en parque temático. Bournville constituye entonces un microcosmos de Inglaterra: un espacio industrial ordenado por valores comunitarios que se ve tensionado por la desindustrialización, la globalización y los cambios culturales.
El relato se extiende aproximadamente desde 1945 hasta los primeros compases de la pandemia de covid-19, abarcando unos setenta y cinco años de historia, en los que se destacan siete episodios colectivos clave: el Día de la Victoria (VE Day), la coronación de Isabel II, la final del Mundial de 1966, la investidura de Carlos como príncipe de Gales, la boda de Carlos y Diana, el funeral de Diana y el 75 aniversario del VE Day, ya durante el confinamiento.
Cada uno de estos hitos actúa como punto de anclaje temporal para explorar las transformaciones de la familia Lamb y, en paralelo, el paso del optimismo de posguerra hacia un clima más pesimista y polarizado en la Inglaterra del Brexit y la pandemia. Coe subraya cómo estas ceremonias y eventos mediáticos, supuestamente vividos “por toda la nación a la vez”, conviven con tensiones íntimas, duelos privados y conflictos que no caben en la narrativa oficial.
La trama principal sigue la vida de Mary Lamb, a quien conocemos como niña de once años en 1945 en Bournville, y a través de ella y de sus descendientes se reconstruye la historia de cuatro generaciones de una familia de clase media/obrera inglesa. . Mary evoluciona de niña a matriarca y vemos el crecimiento de sus hijos Jack, Martin y Peter, así como el progresivo desplazamiento de la fábrica de chocolate: del centro material de sus vidas hacia un símbolo del pasado. La novela recorre su historia personal, su interés por mantener la cohesión familiar y su decencia cotidiana en un país que cambia vertiginosamente
Ese es el hilo central: el devenir de la familia Lamb: bodas, nacimientos, muertes, mudanzas, conflictos matrimoniales y reconciliaciones que se entrelazan con transformaciones del barrio y del país.
En paralelo, se desarrollan subtramas que articulan temas como la memoria de la guerra, las tensiones anglo‑alemanas, el racismo, la movilidad social y las fricciones generacionales. Una línea importante se construye en torno a la relación de la familia con sus parientes alemanes y a los resentimientos arrastrados desde el conflicto bélico, que reaparecen en episodios como la visita de primos alemanes durante el Mundial de 1966, con discusiones sobre el fútbol, el chocolate y la guerra.
Otras tramas secundarias exploran las relaciones sentimentales y matrimoniales de los descendientes de Mary, los efectos de las políticas económicas (incluido el thatcherismo) y las respuestas de la familia frente a episodios de agresiones xenófobas y tensiones en torno al Brexit. Estas líneas dan profundidad psicológica a los personajes y permiten observar cómo grandes debates públicos se filtran en cenas familiares, disputas entre hermanos o silencios incómodos.
Temas y personajes
Entre los principales temas que atraviesan el libro me llama la atención el de la identidad nacional, ese «excepcionalismo» inglés que se vive con nostalgia, tanto por la Inglaterra de posguerra, como por una supuesta cohesión social perdida.
Me ha gustado también la reflexión sobre que todo se modifica con el tiempo, pero sin embargo, hay cosas que parecen ancladas en lo atemporal. Todo cambia, pero todo sigue igual y el pasado el presente y el futuro, en algunos momentos confluyen.
También me parece destacable la importancia de la música en la obra, con menciones muy señaladas como la que se hace del Cuarteto para el fin de los tiempos compuesto (para clarinete, violín, chelo y piano) por Olivier Messiaen.
Además, se abordan el racismo y la xenofobia —tanto hacia alemanes en el contexto de posguerra como hacia otras minorías en tiempos posteriores—, así como las fracturas generadas por el Brexit y el modo en que dividen familias y comunidades.
En cuanto a los personajes, Mary Lamb es el personaje vertebrador de la novela: una mujer que, desde su infancia marcada por el final de la guerra, encarna cierta ética de responsabilidad, sentido común y cuidado, aun cargando con silencios y contradicciones. Su trayectoria, desde niña en Bournville hasta matriarca que presencia el Brexit y la pandemia, permite comprender cómo la identidad inglesa se replantea a lo largo de las décadas.
A su alrededor se despliega un amplio elenco: sus padres Sam y Doll Lamb, representantes de la generación que vivió la guerra; su marido Geoffrey, un personaje complejo y en ocasiones difícil; y sus hijos Jack, Martin y Peter, que encarnan distintos modos de responder a los cambios sociales. La familia se amplía con nietos, bisnietos y parientes alemanes, así como con figuras secundarias que introducen temas de racismo, diversidad cultural y choque de valores, componiendo un microcosmos variado de la sociedad inglesa contemporánea.
Un interesante viaje por un país cercano y lejano a la vez, que resulta mucho más humano a través de los ojos de las personas que viven en su realidad, los acontecimientos históricos.
