{"id":538,"date":"2022-01-16T23:28:40","date_gmt":"2022-01-16T22:28:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/?p=538"},"modified":"2022-01-17T11:04:57","modified_gmt":"2022-01-17T10:04:57","slug":"contexto-y-tramas-de-atlas-de-geografia-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/contexto-y-tramas-de-atlas-de-geografia-humana\/","title":{"rendered":"Contexto y tramas del \u00abAtlas de Geograf\u00eda Humana\u00bb"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_539\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-539\" class=\"wp-image-539 size-large\" src=\"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-300x201.jpg 300w, https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-768x514.jpg 768w, https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-1536x1028.jpg 1536w, https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-content\/uploads\/23596951041_b51f47f9dd_o-2048x1371.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-539\" class=\"wp-caption-text\">Oto\u00f1o en Madrid\u00bb fotograf\u00eda de https:\/\/500px.com\/p\/oscarfhevia en Flickr (CC BY-NC-ND 2.0) Fotografia tomada en la Casa de Campo, Madrid&#8230;.<\/p><\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos en los a\u00f1os 90, concretamente en el 94 (aunque las diferentes historias de las protagonistas a veces se remontan 15\/20 a\u00f1os atr\u00e1s, incluso m\u00e1s, cuando se recuerda la historia de amor de los padres de Fran, por ejemplo, en que nos retrotraemos a los 50).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos en Madrid, donde transcurre pr\u00e1cticamente toda la acci\u00f3n (aunque hay un par de encuentros amorosos en Suiza e Italia). Una ciudad que se convierte en casi un personaje y se describe desde el cari\u00f1o y la ternura, tambi\u00e9n desde el profundo conocimiento de calles, suburbios y ambientes. Una urbe, querida por la autora, a la que Rosa atribuye m\u00e1s de una vez un car\u00e1cter resistente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>[&#8230;] A m\u00ed me gustaban aquellas casas, me gustaba verlas desde cualquier gigantesco ventanal de nuestro edificio inteligente, me gustaba saber que estaban ah\u00ed, resistiendo imperturbables a la especulaci\u00f3n y a la s\u00edntesis de tantos materiales inefables, contribuyendo con su heroica modestia a la gran paradoja del siglo que viene, cuando esta ciudad malquerida, maltratada, maltrecha, se convertir\u00e1 sin duda, gracias a tanto descuido, a tanto desamor, a tantos cr\u00edmenes de la raz\u00f3n y a la insospechada fortaleza de su car\u00e1cter, en el m\u00e1s exhaustivo y monumental cat\u00e1logo de la arquitectura urbana del siglo pasado, el nuestro, porque casi nada de lo que se haya podido destruir para construir encima, ha dejado casi nunca de destruirse aqu\u00ed y la piel de las ciudades envejece tambi\u00e9n, como la de sus hijos, pero el tiempo posa sobres sus poros de piedra, de cristal, de cemento, una p\u00e1tina brillante y bella, dorada, tensa, tan inexorable su poder como el que ahonda los surcos que el mismo tiempo abre sin piedad en las esquinas de nuestros labios, de nuestros ojos, de nuestra frente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Madrid es una resistente nata [&#8230;]<\/em>\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y m\u00e1s adelante cuando ya ha tomado una decisi\u00f3n con respecto a su marido:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Soy una resistente nata. Igual que Madrid. La paciencia es un rasgo predominante en nuestro car\u00e1cter.\u00bb <\/em> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una resistencia que remite a la defensa de Madrid durante la Guerra Civil en las palabras de Marisa en Barcelona: <em>\u00ab[&#8230;] si yo hubiera sido el general Rojo tambi\u00e9n habr\u00eda decretado sin dudar la muerte de Durruti, porque la defensa de Madrid era un prodigio, un puro encaje estrat\u00e9gico, tan sutil, tan milagrosamente equilibrado, que lo \u00faltimo que necesit\u00e1bamos era un h\u00e9roe solitario y enamorado de s\u00ed mismo, un gilipollas dispuesto a romper, \u00e9l solito y desde dentro, el cerco con el que no hab\u00edan podido los nacionales en un asedio tan largo y tan intenso como el sacrificio de la poblaci\u00f3n civil, y los fascistas quieren entrar en Madrid, pero Madrid ser\u00e1 la tumba del fascismo, y no pasar\u00e1n, am\u00e9n.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ana la a\u00f1ora desde Par\u00eds y cuando se reencuentra con ella, se deja atrapar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>[&#8230;] \u00absal\u00ed al balc\u00f3n a respirar, para tiritar, para empaparme de aquel prodigio, una ma\u00f1ana<\/em> de <em>invierno en Madrid, el fr\u00edo m\u00e1s puro, el sol inmaculado y un cielo tan azul como si pretendiera insultarme, burlarse de m\u00ed, mientras me adornaba con su color intenso, acu\u00e1tico, limp\u00edsimo [&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>[&#8230;] Por eso no dud\u00e9<\/em> a<em>ntes de aceptar gozosamente el c\u00e1lido chantaje de la ciudad que me tendi\u00f3 sus brazos, por eso corr\u00ed a refugiarme en su pecho, y cerr\u00e9 los ojos sin pensar [&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un lugar en el que las protagonistas disfrutan callejeando, de bares, absorbiendo su luz, sus olores&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosa reconoce en algunas calles, su hogar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00ab[&#8230;] la puerta del autob\u00fas se abr\u00eda para m\u00ed en el centro del mundo verdadero, Barquillo esquina a Almirante, donde el suelo era de asfalto y las aceras de adoqu\u00edn, y el agua corr\u00eda ordenadamente hacia los sumideros disimulados entre las ruedas de los coches, y hab\u00eda luz, y gente, y ol\u00eda a hojaldre reci\u00e9n hecho en la puerta de la pasteler\u00eda, y en mis manos, a la corteza de la mandarina que me regalaba el frutero al verme pasar, pronunciando la c\u00e1lida contrase\u00f1a de mi nombre, Rosa, un olor estupendo que sobreviv\u00eda en los resquicios de mis dedos hasta despu\u00e9s de merendar, bien segura ya en mi barrio, en mi casa, mi madriguera, una ciudad antigua de edificios altos como hadas madrinas y bares abiertos hasta la madrugada.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fran saborea los colores del oto\u00f1o: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>*Los \u00e1rboles de la Casa de Campo se abrochaban ya el \u00faltimo bot\u00f3n de su traje m\u00e1s hermoso. Las pocas hojas verdes que a\u00fan sobreviv\u00edan en las ramas m\u00e1s j\u00f3venes se agitaban de desesperaci\u00f3n, incapaces de competir con la fragil\u00edsima, aterciopelada belleza de sus mayores, destellos rojos, amarillos, anaranjados, viol\u00e1ceos, que brillaban con el esplendor de las estrellas, que est\u00e1n a punto de extinguirse bajo la melanc\u00f3lica delicadeza del sol del atardecer en octubre. Madrid, a mis pies, sucumb\u00eda al hechizo del oto\u00f1o, recuperando un color antiguo, de infancia detenida. Las tejas se ba\u00f1aban en el \u00faltimo resplandor del d\u00eda como si el horizonte fuera un rodillo que las cubriese sin pausa de purpurina, oro falso, precioso, que proyectaba una sombra imposible sobre las calles limpias, regadas de luz, tan definidas, tan n\u00edtidas, como si formaran parte de un gigantesco decorado teatral.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, la trama principal nos presenta a cuatro mujeres que trabajan en la edici\u00f3n de un <em>Atlas de Geograf\u00eda Humana<\/em>, proyecto importante de una gran empresa editorial. Entre plazos que apremian y mientras la tarea sufre algunos contratiempos a los que se van aplicando soluciones, vamos profundizando en el d\u00eda a d\u00eda de las cuatro compa\u00f1eras, inmersas en plena encrucijada vital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso de la puesta en marcha y publicaci\u00f3n del Atlas, conocemos las vidas de las protagonistas y sus familias, que constituyen las tramas secundarias de la obra. Todas se encuentran al final de la treintena, en una etapa de cambios y de toma de decisiones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Fran, la jefa, est\u00e1 yendo a terapia y a trav\u00e9s de sus confesiones ante la psicoanalista, sabremos de la historia de sus padres, su educaci\u00f3n progre en plena dictadura, su ideolog\u00eda de izquierdas y de la crisis de su matrimonio.<\/li><li>Ana. casada en la adolescencia, demasiado pronto, reconduce sus decisiones, se separa de su marido y vuelve a enamorarse.<\/li><li>Marisa, la mujer invisible que se inventa otra vida para sobrellevar la real, acaba encontrando al hombre que no buscaba.<\/li><li>Y Rosa, cuya existencia es aparentemente perfecta, pero hace aguas por todas partes&#8230; tambi\u00e9n da un giro a su vida.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De cada una de ellas hablaremos largo y tendido en la pr\u00f3xima entrada, en que analizaremos personajes y temas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfAlgo que a\u00f1adir sobre esta?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os toca \ud83d\ude42<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos encontramos en los a\u00f1os 90, concretamente en el 94 (aunque las diferentes historias de las protagonistas a veces se remontan 15\/20 a\u00f1os atr\u00e1s, incluso m\u00e1s, cuando se recuerda la historia de amor de los padres de Fran, por ejemplo, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/contexto-y-tramas-de-atlas-de-geografia-humana\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[31],"class_list":["post-538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura-espanola","tag-atlas-de-geografia-humana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=538"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":547,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions\/547"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsuc.unican.es\/novelerias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}